No podía dejar que se me escapase otro. Era la definitiva
El 4 de febrero a las 22 vi en el radar un Antonov 124 descendiendo hacia Madrid. De noche, como no podía ser de otra manera. Murphy es implacable, amigos.
Al día siguiente empiezan a llegar fotos del pajarito en tierra: Estaba en Barajas, en el lavadero, en el estacionamiento pegado a la valla. El sitio perfecto!!
Había que ir a por él. Aunque fuera de noche
Y así fue. Trípode en mano
(8", f8, 18mm, ISO100)
Bestial. Y por fin delante de mi cámara.
Es genial ver la expectación que creó el bicho, a pesar de haber venido ya algunas veces. Me recordó, aunque en menor medida, a la expectación del B787 de Boeing cuando visitó Madrid en el world tour, o del 380 de Lufthansa.
